Según un estudio reciente publicado en la revista Journal of Geophysical Research: Solid Earth, el calentamiento global está provocando una desaceleración en la rotación de la Tierra a un ritmo inusual. Este fenómeno, relacionado con el aumento del nivel del mar, podría alargar los días en hasta 1,33 milisegundos por siglo. Este cambio, aunque pequeño, tiene implicaciones significativas para la precisión de sistemas tecnológicos globales.
El estudio revela que el aumento del nivel del mar, causado por el derretimiento de glaciares y la expansión del océano debido al calentamiento, genera un efecto conocido como desplazamiento de masa. Este desplazamiento afecta el momento de inercia terrestre, lo que a su vez reduce la velocidad de rotación de nuestro planeta. Los científicos explican que este proceso ocurre de forma gradual, pero su impacto en la longitud del día es cada vez más notable.
El fenómeno observado no es nuevo, pero su velocidad es inusual. En los últimos 30 años, el aumento del nivel del mar ha alcanzado niveles preocupantes, con consecuencias en la estructura del planeta. Los datos indican que, en promedio, el día terrestre ha aumentado en 0,4 milisegundos por año, una cifra que, aunque pequeña, representa un cambio acumulado en el tiempo. Este efecto puede tener aplicaciones prácticas en sistemas de navegación, como los satélites GPS, que requieren una precisión extremadamente alta.
Los especialistas en ciencia de la Tierra destacan que el cambio en la rotación terrestre no es un evento aislado. Está profundamente conectado con otros fenómenos climáticos, como el deshielo polar y el aumento de la temperatura global. Estos procesos, a su vez, afectan la distribución de la masa en la Tierra, generando un ciclo que puede agravar el desplazamiento de masa y, por ende, la desaceleración en la rotación.
El aumento del nivel del mar, en particular, está causando un desplazamiento de masa hacia el ecuador, lo que reduce la velocidad de rotación de la Tierra. Este efecto, aunque parecería minúsculo, tiene aplicaciones prácticas en múltiples áreas, desde la navegación espacial hasta la predicción climática. Por ejemplo, los sistemas de posicionamiento global (GPS) dependen de una precisión de milisegundos, y cualquier variación en la rotación terrestre puede generar errores en sus cálculos.
El estudio realizado por científicos de la Universidad de California en 2026 sugiere que el deshielo polar está contribuyendo significativamente a este proceso. Según los datos, el aumento del nivel del mar ha aumentado un 15% en los últimos 10 años, lo que ha generado un desplazamiento de masa que, en promedio, reduce la velocidad de rotación en 0,05 milisegundos por año. Este efecto, aunque pequeño, es crítico para sistemas que requieren una precisión extremadamente alta.
Es importante destacar que este fenómeno no