La Ciudad de Buenos Aires está implementando un cambio radical en el sistema de facturas para contribuyentes. Desde abril de 2026, el Gobierno porteño eliminará por completo las boletas en papel de ABL (Alta Baja de Libros) y Patentes. Este cambio, impulsado por la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), busca optimizar procesos y reducir costos operativos. Según fuentes oficiales, la digitalización completa no solo disminuirá el uso de papel, sino que también acelerará el acceso a información clave para los contribuyentes.
¿Por qué la Ciudad digitaliza el pago de ABL y Patentes?
El motivo principal es la necesidad de ahorro económico y eficiencia administrativa. Según datos presentados por la AGIP, el uso de boletas físicas genera una carga operativa estimada en 1.500 millones de pesos anuales. Esta medida busca eliminar ese gasto, ya que la producción y distribución de documentos físicos representa un costo significativo para el Estado. Además, el sistema digital permite un seguimiento en tiempo real de pagos y reducir el riesgo de errores humanos en la gestión.
- El nuevo sistema permite a los contribuyentes acceder a sus facturas desde cualquier dispositivo con conexión a internet
- La digitalización evita la pérdida de documentos debido a daños o perdidas físicas
- Se reduce la dependencia de recursos materiales y el tiempo en la elaboración de documentos
Es importante destacar que este cambio no afecta a las personas que ya han pagado con anteriores sistemas. Los contribuyentes que hayan recibido boletas en papel antes del 30 de abril de 2026 podrán seguir utilizando las facturas físicas hasta su vencimiento.
¿Cómo acceder a las facturas digitales?
Para los contribuyentes que necesiten acceder a sus facturas, la plataforma online de la AGIP es la única manera válida. El sistema permite buscar las facturas por número de documento, código de contribuyente o fecha de pago. Según información de la AGIP, el proceso toma menos de 5 minutos, lo que significa que el usuario tiene un acceso rápido y seguro.
El cambio también incluye una campaña de capacitación para los usuarios más avanzados, especialmente aquellos que usan dispositivos móviles. Esto asegura que todos los ciudadanos puedan adaptarse al nuevo sistema sin dificultades.