El Consejo de Seguridad Aérea de Canadá (CSA) ha revelado que errores en la preparación y ejecución de vuelos en zonas montañosas fueron clave en el accidente fatal que afectó a dos personas cerca de Chilliwack, en British Columbia, en abril de 2025. Según el informe oficial de la Autoridad de Seguridad Aérea de Canadá (TSB), los pilotos cometieron errores en la navegación y en la comunicación con los aeropuertos locales, lo que llevó a una colisión con terrenos montañosos.
El accidente, que ocurrió en una zona de alta complejidad geográfica y climática, involucró un avión de tipo Cessna 172S, uno de los modelos más utilizados para vuelos privados en regiones rurales. El informe señala que el piloto principal, que llevaba a dos pasajeros, no siguió adecuadamente las rutas recomendadas por las autoridades en zonas de alta altitud y pendiente. Además, el sistema de navegación del avión presentó fallos en el momento adecuado para la detección de riesgos en el entorno montañoso.
El Consejo de Seguridad Aérea enfatiza que la combinación de factores como la falta de formación específica en condiciones climáticas extremas y la dificultad de comunicación con las infraestructuras de apoyo en zonas remotas fueron determinantes en el desenlace del accidente. Según el informe, el equipo de investigación concluye que el 70 por ciento de los errores fueron atribuidos a decisiones incorrectas en la planificación inicial del vuelo, mientras que el 30 por ciento se debe a factores ambientales no previstos.
El caso ha generado un debate nacional sobre cómo mejorar las medidas de seguridad en vuelos aéreos en zonas montañosas. Los expertos en aviación sugieren que la implementación de sistemas de alerta temprana en vuelos privados y la mejora en la capacitación de pilotos en condiciones extremas serían pasos clave para prevenir futuros accidentes. Los involucrados en el incidente, incluyendo el equipo del TSB, han solicitado una revisión de las normativas actuales para incluir más requisitos de formación en climas variables.
El incidente ha sido un recordatorio de la complejidad de operar en regiones geográficas extremas. El análisis del TSB indica que el 60 por ciento de los accidentes en vuelos privados en Canadá se producen en zonas montañosas, lo que resalta la necesidad de un enfoque más específico en la preparación técnica y operativa para estos casos.
En respuesta a esta situación, el Ministerio de Transporte y Comunicaciones de Canadá ha anunciado una investigación adicional para revisar las prácticas actuales en vuelos aéreos en zonas montañosas. Además, se están proponiendo medidas para mejorar la comunicación entre pilotos y centros de control en áreas remotas, así como la capacitación en emergencias climáticas.
La tragedia ha llevado a