El inicio de semana en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) marca una transición significativa en el clima, con la llegada de lluvias intensas y tormentas que, según los pronósticos oficiales, podrían incluir caídas de granizo. Esta variación climática contrasta con el último fin de semana, caracterizado por temperaturas altas y un cielo nublado. Los servicios meteorológicos indican que la estabilidad climática prevaleciente ha dejado lugar a una mayor inestabilidad en las próximas horas, lo que generará impactos directos en las actividades diarias de millones de habitantes de la región.
El pronóstico del tiempo para el lunes 23 de febrero señala una caída drástica en las temperaturas, con una reducción promedio de 5 grados centígrados en comparación con el fin de semana anterior. Esto se produce debido a la entrada de una masa de aire frío desde el norte, que interactúa con la humedad acumulada en el este del país. El fenómeno, conocido como «fenómeno de la lluvia intensa», está relacionado con la acumulación de humedad y la elevación de las temperaturas en el área metropolitana.
En el área metropolitana, los efectos de estas condiciones climáticas están siendo observados en zonas como Temperley y Lomas de Zamora, donde ya se han registrado inundaciones en calles debido a la llegada del temporal. Estas precipitaciones podrían generar riesgos de inundaciones en zonas bajas y áreas urbanas con infraestructura limitada. Los responsables de seguridad ciudadana y de emergencias recomiendan a la población evitar actividades al aire libre durante la tarde y noche, especialmente en zonas con alta exposición a las lluvias.
Los servicios meteorológicos destacan la importancia de la alerta amarilla, que se aplica a 14 provincias además del AMBA, incluyendo las regiones que tienen mayor riesgo de inundaciones. Esta alerta se activa cuando hay una probabilidad de 60% o más de caída de granizo y precipitaciones intensas. La combinación de humedad y temperatura en el área metropolitana favorece la formación de nublas que pueden generar tormentas con fuerza elevada.
En el contexto de la preparación ante las condiciones climáticas, la administración local ha implementado medidas preventivas, como la activación de alertas a través de aplicaciones móviles y redes sociales, y la coordinación con municipios para monitorear el estado de las zonas vulnerables. Estas acciones buscan minimizar el impacto en la población, especialmente en áreas con infraestructura de drenaje limitada.
El fenómeno no solo afecta a la región metropolitana, sino que también tiene implicaciones para el medio ambiente y la salud pública. Las lluvias intensas pueden agravar problemas de contaminación y generar efectos en la calidad del aire, especialmente en áreas con alto índice de contaminación. Además, el aumento de la humedad puede llevar a la proliferación de insectos y otros organismos que son vectores de enfermedades.
En el ámbito de la preparación ciudadana, es fundamental que las familias y empresas se preparen adecuadamente.