Este viernes, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas severas en la provincia de Mendoza. La alerta abarca una amplia zona geográfica, desde el sur de la región hasta el norte de la provincia, incluyendo el área metropolitana de Mendoza. Según datos del SMN, las condiciones climáticas extremas incluyen lluvias intensas, ráfagas de viento alcanzando hasta 70 km/h y posibles caídas de granizo.
La alerta se produce en un contexto de cambios climáticos cada vez más pronunciados en la región. En los últimos meses, la actividad meteorológica en Mendoza ha mostrado un aumento en la frecuencia de eventos extremos, como tormentas intensas y variaciones bruscas en la temperatura. Estas condiciones se manifiestan en el período estival, cuando el calor del sur de la Argentina se combina con la influencia de sistemas de baja presión en el norte.
El área metropolitana de Mendoza, en particular, está en alerta debido a su exposición a fenómenos climáticos que pueden afectar la infraestructura y la seguridad de los habitantes. Los sistemas de alerta temprana en la región, como los dispositivos de monitoreo en tiempo real, muestran un incremento en la actividad de sistemas de baja presión que pueden desencadenar tormentas severas.
El informe del SMN indica que los efectos más graves se esperan entre las 17:00 y las 21:00 horas, cuando el riesgo de caída de granizo y otros fenómenos relacionados a las tormentas aumentan considerablemente. Estas condiciones pueden causar daños en áreas urbanas y rurales, especialmente en zonas con infraestructura vulnerable, como puentes y carreteras.
Los responsables del sistema de alertas meteorológicas en Mendoza han recomendado a la población que se mantenga en contacto con las autoridades locales y evite salir a la calle durante las horas de mayor riesgo. Los usuarios deben estar atentos a las actualizaciones en tiempo real y seguir las instrucciones de seguridad emitidas por el SMN.
Además, el área de producción de granizo en la región ha sido un tema de interés para los científicos climáticos, quienes estudian cómo los sistemas de baja presión en la zona afectan la formación de estos fenómenos. El estudio de los patrones climáticos en Mendoza es crucial para mejorar las previsiones y las medidas de prevención ante eventos extremos.
La alerta amarilla por tormentas en Mendoza no es un evento aislado, sino parte de una tendencia más amplia en la región. Los meteorólogos indican que la combinación de factores como la proximidad a las zonas de alta y baja presión, así como la influencia de la corriente de aire, genera condiciones propensas a eventos extremos. Este fenómeno tiene implicaciones importantes para la planificación urbana y la adaptación a los cambios climáticos.
Es importante destacar que, en la región de Mendoza, las tormentas severas suelen tener un impacto significativo en la vida diaria de los habitantes, desde la