El departamento de Tucumán se encuentra en medio de un periodo de precipitaciones intensas y abundantes, según el último pronóstico actualizado por expertos locales. Desde el miércoles 18 hasta el 26 de febrero, el área provincial experimentará una fase de lluvias fuertes y continuas, causadas por la interacción entre aire cálido y húmedo con débiles pulsos de aire fresco en altura. Este fenómeno climático, conocido como "diluvio", ha generado alertas de riesgo en múltiples zonas rurales y urbanas del interior provincial.
Según el especialista en climatología de la Universidad Nacional de Tucumán, Cristofer Brito, la situación actual es crítica. "El sistema atmosférico en marcha genera condiciones ideales para la formación de tormentas de intensidad moderada a alta, con acumulaciones de agua en el suelo que pueden superar los 150 litros por metro cuadrado en algunas zonas", explicó en una conferencia de prensa este miércoles. Este dato es relevante para la planificación de emergencias en zonas vulnerables como los campos agrícolas y zonas de alta densidad poblacional.
El pronóstico del Ministerio de Medio Ambiente de la provincia indica que la intensidad de las lluvias podría alcanzar niveles que superen los 200 litros por metro cuadrado en el área central de Tucumán. Esto representa un incremento del 40% respecto a la media histórica de precipitaciones en esta zona durante el mes de enero, según datos recopilados por el Instituto Nacional de Meteorología (INM). El área de Tucumán, reconocida como la región más lluviosa de Argentina durante enero, ha experimentado un aumento del 30% en la precipitación acumulada en comparación con el año anterior.
La situación actual ha generado una alerta de nivel alto en el área de la provincia, con recomendaciones específicas para la población: evitar actividades al aire libre en zonas de riesgo, asegurar la seguridad de los espacios públicos, y preparar sistemas de drenaje. Los responsables de la gestión de emergencias locales destacan la importancia de la colaboración entre instituciones públicas y comunidades para minimizar los impactos de este evento climático. En particular, el aumento de lluvias en Tucumán durante este periodo podría generar acumulaciones en ríos y arroyos, con riesgo de desbordamiento en áreas próximas a grandes cuerpos hídricos.
El análisis del fenómeno indica que este evento climático no solo afectará a Tucumán, sino que podría tener consecuencias en otras regiones cercanas, como la zona de Córdoba y la región de Santa Fe. Los especialistas advierten que la intensidad de las lluvias podría variar dependiendo de la presión atmosférica que se forme en los próximos días. La provincia de Tucumán, históricamente la zona más lluviosa de Argentina, ha demostrado una capacidad excepcional para generar sistemas climáticos intensos, lo que requiere un monitoreo constante y un plan de acción coordinado.