La Bajada de Diablos en Uquía: La Ritualidad Mística que Paraliza la Quebrada en el Carnaval Grande

La Bajada de Diablos en Uquía: La Ritualidad Mística que Paraliza la Quebrada en el Carnaval Grande

El evento místico de la Bajada de Diablos en Uquía, parte integral del Carnaval Grande, ha convertido a la ciudad de menos de 500 habitantes en el epicentro de un fenómeno cultural y religioso en Jujuy. Según fuentes de la comunidad jujeña, este ritual ancestral no solo es un acto de expresión artística, sino que también tiene raíces en tradiciones ancestrales que conectan con el territorio y la naturaleza. La comparsa 'Los Alegres de Uquía', destacada por su participación en la Bajada, ha captado la atención nacional y mundial por su estilo único y místico.

La Bajada de Diablos, que se realiza el sábado 14 de febrero, marca el inicio oficial del Carnaval Grande en Jujuy. Este evento, que atrae más de 25.000 turistas a Uquía, una ciudad con menos de 500 habitantes, demuestra la fuerza de la identidad local y el atractivo global de las expresiones culturales en América Latina. Según el ministro de Cultura y Turismo provincial, Federico Posadas, este carnaval es considerado 'una de las fiestas más singulares del país' debido a su profundidad cultural y su conexión con la historia local.

El ritual de la Bajada implica una serie de rituales específicos que, según explicaciones de la comunidad, están vinculados a la protección de las aguas y la tierra. Los participantes, que utilizan vestimentas con símbolos religiosos y objetos sagrados, realizan una danza ritual que representa la transmisión de energía espiritual y la conexión con el entorno. Este fenómeno no solo es un evento de ocio, sino también un acto de resistencia cultural frente a los cambios ambientales y sociales en la región.

El contexto histórico de este evento se profundiza en la interacción entre el pueblo y el territorio. La Bajada de Diablos se realizaba tradicionalmente en la región de Jujuy, donde el agua es un recurso crucial para la vida. Los participantes, al realizar esta ritual, buscan asegurar el bienestar de las comunidades y la preservación de las fuentes hídricas. Este ritual refleja una visión espiritual que se alinea con las prácticas ancestrales de la zona, donde el agua se considera un símbolo de vida y fertilidad.

La interacción con el medio ambiente es otro aspecto relevante. Los participantes de la Bajada utilizan elementos naturales como hojas, flores y piedras para crear un ambiente que refleja la conexión con la naturaleza. Según testimonios de la comunidad, este ritual también tiene un significado profundo en términos de protección ambiental, ya que los participantes creen que la Bajada ayuda a mantener el equilibrio ecológico en la región.

El evento ha generado un interés internacional, con medios como TN y otros canales de comunicación destacando su singularidad. La Bajada de Diablos en Uquía no solo es un evento local, sino también un fenómeno que demuestra la riqueza cultural y la resiliencia de las comunidades en América Latina frente a desaf